Granada CF

«La directiva anterior no me dio la oportunidad que me prometió»

Machís deja que la pelota esté cómoda en el sillón.
Machís deja que la pelota esté cómoda en el sillón. / C. GUISADO

El atacante venezolano, al que su mujer y su hija han hecho granadino, confiesa estar preparado para llevar galones de veterano esta campaña Darwin Machís Extremo izquierdo del Granada

C. GUISADOWOLFHEZE

Darwin Daniel Machís Marcano es un tipo ambicioso consigo mismo. Ya no es aquel chaval que llegó al fútbol europeo con 19 años, con todo por aprender. Él sigue aplicándose como el primer día porque, dice, siempre queda algo nuevo por hacer. Ha madurado y cuenta que el fútbol todavía le debe algo. No habla de Primera o de Segunda. Reclama importancia en un proyecto. La que en anteriores etapas le prometió una directiva que mercadeó con su licencia antes de darle la gran oportunidad que esperaba.

Nació en Tucupita, en Venezuela, pero su mujer y su hija lo han hecho granadino. A las faldas de Sierra Nevada tiene su casa y por eso asegura que siente este proyecto como suyo. Darwin Machís mira directamente a los ojos para expresarlo y eso denota que lo hace con el corazón, sereno. No se engaña a sí mismo. Nunca lo hizo. Tampoco cuando le venían mal dadas. Cada mes de julio, durante seis temporadas, se ha calzado las botas para afrontar su mejor pretemporada con el equipo que lo trajo a España. Se le prometían oportunidades, y él las pagaba con trabajo. Pero nunca llegó a recibirlas. Dice que hoy las expectativas son otras y que el ambiente dentro del vestuario es muy distinto. Se respira tranquilidad y eso es muy importante.

Habla con voz de veterano porque a sus 24 lo es y se siente preparado para soportar galones en el pecho. El fútbol quiso que el curso anterior tuviera que hacerle un gol al Granada, «a mi equipo», y confiesa que sintió alegría por anotar su primer tanto en Primera división pero mucha rabia por hacerlo ante el club con el que desea triunfar. Crítico con una gestión que no le dio la oportunidad que merecía por trabajo, se presenta dispuesto a ganarse la titularidad.

«Me gusta el uno contra uno, pero he aprendido que no todo es atacar»

«Por una parte me siento muy integrado en esta plantilla porque llevo aquí mucho tiempo, pero por otro lado estuve cedido durante varias temporadas a distintos equipos... Siento que la directiva anterior no me dio la oportunidad que siempre me prometía. Me decían que iba a ser un jugador importante en el equipo y a última hora me volvían a decir que tenía que salir. Preferían a un jugador de fuera en vez de darle una oportunidad a quien conocía ya el equipo y lo había hecho bien en los partidos de pretemporada. Pero ahora la situación es otra, hay un proyecto nuevo con gente muy ilusionada por devolver al equipo donde estaba, de volver a organizar este club nuevamente para que funciones de otra manera», expresa, con gesto serio, la mirada firme y con un discurso que sale directamente del corazón.

El nuevo proyecto

Confiesa que hoy se siente un jugador valorado. «Una de las razones que me hicieron venir aquí es la importancia del proyecto, las garantías y las expectativas que no sólo me ofrecieron a mí, sino a muchos de mis compañeros, que también vienen de jugar en Primera división y han elegido venir al Granada porque se están haciendo las cosas muy bien», afirma, ponderando que se ha armado «un grupo muy humano, más tranquilo, con gente muy implicada. Veo un grupo unido para trabajar en Segunda división, que es una categoría muy, muy difícil», subraya.

El gol con el Leganés «lo sentí por la afición, les pedí disculpas, siempre están ahí»

Al equipo, Darwin volverá a ofrecer su descaro, su ímpetu. «Me gusta el uno contra uno, pero he aprendido que no todo es atacar, también tienes que defender para ayudar al compañero, ser solidario. La afición del Granada merece que trabaje porque es fiel, ya lo demostró el año pasado cuando peor iban las cosas». Sobre esa anarquía táctica que alguna vez le achacaron, responde contundente. «Creo que la experiencia te hace madurar y agarrar conceptos del fútbol europeo. Yo venía de un fútbol que no era tan táctico como este y desde entonces a hoy, he prendido mucho», abunda.

Relata que el año pasado sintió una de las sensaciones más extrañas de cuantas ha vivido como profesional. Se alegró por hacer su primer gol en Primera división después de varias ocasiones marradas, pero pronto la alegría se tornó en rabia por anotar al club al que pertenece. «Lo sentí por la afición, que se había desplazado al estadio a animar a su equipo. Me quedé un poco jodido y les pedí disculpas porque se lo merecen, siempre están ahí y sé que este año también nos van a apoyar», desea.

Familia y Venezuela

Esboza una sonrisa sincera cuando se le pregunta por su familia. «Ya tenemos casa en Granada», exclama. Y se preocupa para hablar sobre su Venezuela, de la que nunca habló públicamente, «creo que los políticos tienen que saber escuchar a las personas del país. De todo corazón quiero que vayan bien las cosas allí porque es un país muy bonito que está sufriendo», lamenta.

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