Granada CF

Diferencias entre el grupo Hope y el modelo Pozzo

John Jiang, el empresario chino que dirige el Granada. /RAMÓN L. PÉREZ
John Jiang, el empresario chino que dirige el Granada. / RAMÓN L. PÉREZ

La nueva estructura del presidente Jiang tiene la similitud de controlar varios equipos, como ocurría con el italiano, pero se aleja en lo demás

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Cualquier seguidor del Granada se está familiarizando con la palabra Hope, vocablo que en inglés significa esperanza. Es el nombre del grupo de gestión que ha creado el presidente John Jiang para, entre otras cosas, regir los diferentes equipos que están bajo su control directo (el rojiblanco, el Chongqing Lifan chino y el Parma italiano), más el Tondela portugués, que ha adquirido su socio David Belenguer, el exfutbolista que tiene un papel determinante en Hope. Esta relación entre equipos recuerda a muchos aficionados a la red que existía en tiempos de Gino Pozzo como máximo propietario del Granada, cuando se armó un triángulo entre el Udinese italiano y el Watford inglés. Sin embargo, las diferencias son notorias entre un modelo y otro.

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Hope es un instrumento para la dirección de activos deportivos, además de para la explotación comercial y de márketing dentro del negocio global del fútbol. La empresa da soporte a los equipos marcando líneas estratégicas y poniendo al servicio a su grupo de colaboradores. En la faceta puramente deportiva, Antonio Cordón es el que está en lo alto de la pirámide. Años de experiencia formando parte de la dirección deportiva del Villarreal le valieron el salto al Mónaco. Tras un año allí recibió la llamada de Jiang, recomendado por Belenguer, y firmó un contrato con Desports, la empresa de márketing del mandatario chino, la más importante de Asia. Todo ello confluyó en la fundación de Hope, marca que hasta hace poco no había sido registrada, y que tiene sus oficinas en unas de las cuatro torres que se construyeron sobre la vieja ciudad deportiva del Real Madrid.

La empresa actual se encarga de la gestión de activos, dando apoyo a la estructura local

Cordón recibió una importante oferta del Sevilla este verano, pero se mantuvo firme en su apuesta, seducido por el cariz del proyecto, con un importante contrato además, que se estima en dos millones de euros brutos. Madrileño, se mantiene siempre viajando para visitar a cualquiera de los cuatro equipos del entramado. Está apoyado por dos grandes conocedores del mercado nacional. Uno es Alberto Benito.

Alberto Benito

Cuando colgó las botas como futbolista del Cádiz, en 2002, comenzó a trabajar en la dirección deportiva del conjunto amarillo. Con él vivieron el último gran periodo de éxito, consumado con el ascenso a Primera en 2005. Tras el descenso a Segunda al año siguiente y la llegada de una nueva propiedad, fichó por el Almería, en el que estuvo nueve años, creando un equipo que estuvo cuatro temporadas en la élite y que luego tuvo una travesía de dos años en la 'división de plata', para regresar a la cúspide en 2013. Pasó un año sabático entre 2014 y 2015, cuando marchó a Inglaterra por motivos personales, pero se mantuvo como asesor del presidente del club, Alfonso García. En 2016 abandonó el Almería y le contrató el Anorthosis chipriota, pero la etapa no fue lo extensa que le hubiera gustado. Fue así como se fue al paro y acabó convertido en asesor de Desports, dentro de su red de espionaje de jugadores. Ahora es miembro importante de Hope.

El otro asesor directo de Cordón es José Ignacio Navarro, quien forjó su conocimiento del mercado junto a él en la secretaria técnica del Villarreal. Todos ellos comandan a los 'scouts', personas que vigilan a los posibles talentos a fichar, utilizando también material más moderno, como un programa informático que permite el acceso a partidos en vídeo de todo el mundo, que Hope ha comprado y pone a disposición de los clubes de su círculo. Esta información se cruza y discrimina, hasta seleccionar las oportunidades más interesantes.

Aunque Hope ya opera de alguna manera desde octubre, cuando se anunció la llegada de Cordón, será ahora cuando se plasme realmente su trabajo estratégico. En el Granada, Cordón tuvo su influjo en el aterrizaje de Chico Flores, en las decisiones del mercado de invierno (sobre todo en la llegada de Hjulsager) y en las sustituciones de Oltra y luego de Morilla, todo en consenso con los otros miembros de la estructura local:Manolo Salvador –que ya no estará–, junto al gerente deportivo, Fran Sánchez. Este ahora eleva sus atribuciones y se convierte en el hombre de confianza en el día a día, siempre de la mano del director general Antonio Fernández Monterrubio, cuya llegada a la entidad también la propició Belenguer. Sin Salvador sí parece existir la alineación de los diferentes agentes bajo una idea común.

A diferencia de los otros equipos que controla Hope, el Granada es el único sin director deportivo como tal. El Parma tiene a Daniele Faggiano y el Tondela, a Carlos Carneiro. Sin duda, en el equipo rojiblanco es donde parece que se implicarán más los ejecutivos de Hope. Ayuda que su sede esté en la capital de España. Será su verdadero banco de pruebas.

Esto es Hope, que no tiene que ver, pese a los parecidos, con lo que existió con Pozzo. Principalmente porque Hope no es un fondo de inversión, que era el mecanismo clave en la etapa del italiano. En el inicio, la estructura del Udinese tutorizó al Granada, entonces en Segunda B, facilitando jugadores, aunque siempre existió una base en tierra capitaneada por Quique Pina como presidente y Juan Carlos Cordero en la dirección deportiva, con la suma de otras personas importantes a su alrededor como el gerente David Navarro.

El sistema previo tenía como clave el uso del fondo de inversión para adquirir futbolistas

Los murcianos peinaban sobre todo el mercado nacional y Pozzo facilitaba la cesión de futbolistas desde la escuadra transalpina que no podían sufragar las arcas rojiblancas, volcadas en el cumplimiento del concurso de acreedores con el que se estaba saneando el club. Así llegaron dos ascensos. Una vez en Primera, surgió la fórmula del fondo. La mercantil Fifteen Securitisation SARL sufragaba los principales traspasos del equipo, la mayoría extranjeros, y se quedaba con el 90% de los derechos económicos de los futbolistas. El club, por su parte, liquidaba su deuda en los plazos previstos con los recursos propios derivados de los derechos de televisión, abonos y publicidad.

Fondo de inversión

La fórmula del fondo se empleó con algunos jugadores importantes, como Brahimi o El Arabi, pero también con otras muchas decenas de efectivos. Unos pasaron sólo por el filial; el resto ni siquiera apareció por suelo granadino, prestados en distintos equipos. Esta remesa supuso un grave problema cuando se produjo la venta a Jiang, pues compró un Granada con pocos activos propios. Hoy en día todavía están siendo recolocados algunos de ellos que por falta de nivel o por ser extracomunitarios no tienen cabida en el Granada actual, que ya decidió el verano pasado desenchufarse del fondo, aunque ha disfrutado de uno de sus mejores elementos: Darwin Machís.

Los fondos de inversión fueron prohibidos por la FIFA desde mayo de 2015 en adelante, aunque los casos previos se permitieron. Este cambio sustancial provocó que Pozzo terminara concentrando su proyecto en un solo club, el Watford, en una Liga inglesa de grandes beneficios por televisión, dejando el equipo familiar, el Udinese, y vendiendo el Granada. Jiang en ningún momento se puede plantear una solución como la del fondo.

Al igual que ahora con Hope, Pozzo sí proporcionaba servicios de 'scouting', a través de la empresa Grup Serton, como también hacía Pina con Calambur (clave descubierta durante las investigaciones de la operación Líbero) y Juan Carlos Cordero mediante Cordero Sports. Ahora todo se canaliza con Hope, aunque en las oficinas de la ciudad deportiva queda una estructura local con algunos componentes.

La relación administrativa con el Udinese era intensa en la época de Pozzo. Los clubes de Jiang, sin embargo, mantienen contacto pero preservan su autonomía y singularidad. Dos modelos de gestión con paralelismos y visibles diferencias. El viejo triunfó, aun con la sombra que le ha caído con la Líbero, aún por esclarecer. El nuevo marco está por ver, pues es una ruptura tanto con los mecanimos que extendió Pere Guardiola; como con los del año pasado, cuando Tony Adams confió en Manolo Salvador. Su 'reinado' ha durado poco. Ahora, Hope gobierna completamente.

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