Los toques

Darwin Machís amarga la fiesta cadista y a Pina

Darwin Machís amarga la fiesta cadista y a Pina

El expresidente del Granada se dejó querer por su antigua afición y sufrió luego la derrota con goles de un jugador al que conoce bien

JOSÉ IGNACIO CEJUDO GRANADA

Los Cármenes vivió el abordaje cadista en una jornada que parecía destinada a su euforia hasta que Darwin Machís cortó la luz. Fue un duelo de historias cruzadas, de reencuentros y revanchas y hasta de corazones partidos. No tuvo la emoción que cabía esperar con el anuncio del calendario allá por julio, cuando el Granada esperaba reconquistar Primera, pero sí sorpresas: el equipo en duda y que no competía por nada dio una lección de profesionalidad, con alguna cuenta pendiente, y el que se jugaba el pan vivió la impotencia y el infortunio en sus carnes.

El cadismo llegó a Los Cármenes con olor a pólvora. Cientos de aficionados aguardaron al autobús de sus jugadores entre vítores y humo amarillo de bengala. Fue la previa de una batalla a la que se unieron como últimos invitados sus ultras, de negro y en formación. Las consignas antifascistas y la bandera andalucista de este grupo por un Cádiz «revolucionario» contrastaban con un pompero y un rosco hinchable veraniego. Se pasó por allí en pantalón corto Jon Ander Garrido, habitual titular del Cádiz pero lesionado ahora. La fiesta pasó luego de la calle a la grada.

Quique Pina y Juan Carlos Cordero volvieron al que fue su templo, donde fueron adorados por alcanzar la gloria deportiva. Los otrora presidente y director deportivo del Granada y en este momento hombres fuertes en el Cádiz disfrutaron los instantes previos al partido. Pisaron la hierba y saludaron a viejos amigos como a Manuel Lucena, que se abrazó a Cordero. Pina se permitió incluso un baño de masas entre su antigua afición y posó hasta con un bebé. Se sentó más tarde en el que fue su palco, aunque no le gustara lo que vio a partir de ahí.

Su Cádiz, pese al impresionante apoyo de una afición que se adueñó del fondo norte, no se impuso nunca. Los de Cervera se plantaron con cuatro jugadores vinculados al Granada en algún momento como titulares. Jona y Barral cayeron lesionados antes de la media hora y Álvaro García y Brian Oliván, los más peligrosos, fueron pese a ello los que más abatidos volvieron al vestuario.

Lágrimas

Dos grandes goles de Darwin Machís con su pierna izquierda en el que pudo haber sido su último partido como granadinista sacaron al Cádiz del 'play off' con violencia, sin respuesta posible. Al venezolano lo calentó su marcador Rober Correa con un manotazo en la cara a los veinte minutos y desde entonces todo fue rabia. En su celebración dijo «aquí mando yo» a los invasores. También tenía cosas que demostrar ante Pina y Cordero, sobre los que siente que nunca terminaron de creer en él, liado entre cesiones. Vio su doblete desde el banquillo Chico Flores, reconocido cadista y canterano.

Los futbolistas del Cádiz acabaron en lágrimas. Varios granadinistas se acercaron a consolar a Álvaro mientras Brian Oliván se desahogaba en puñetazos al césped. «Te quiero, Cádiz», coreó su afición ante la sincera piña que formaron.

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