GRANADA CF

Un cuerpo de fieles mosqueteros

Ángel Montoro toca el piano del Hotel De Buunderkamp, secundado por sus compañeros Víctor Díaz, Joselu y Hernán Menosse.
Ángel Montoro toca el piano del Hotel De Buunderkamp, secundado por sus compañeros Víctor Díaz, Joselu y Hernán Menosse. / CÉSAR GUISADO

El proyecto de ascenso se cimienta sobre jugadores que conocen la categoría y al entrenador

CÉSAR GUISADOWOLFHEZE

Cuando se arma un proyecto que debe abocar al éxito, o así se pretende, es conveniente comenzarlo a levantar desde los cimientos. La idea es que las relaciones, los conceptos y los objetivos fragüen rápido y para ello el director deportivo, sus asesores y ayudantes, siempre tratan de construir un grupo enraizado en una o dos figuras importantes.

Por ejemplo, lo hizo el primer Granada de la era Pina-Cordero cuando se edificó para conseguir el ascenso. El director deportivo colocó en el centro del proyecto a Iván Amaya y, cercanos a él, jugadores con los que tuvo relación en otros equipos como José Juan o Torrecilla en el 74, además de contar con Diego Mainz y Álvaro Cámara, quienes habían jugado juntos en el Albacete.

Aquello funcionó, se mantuvo un bloque para la campaña de Segunda y la fórmula volvió a dar réditos. A partir de aquí, el paso por Primera fue bosquejando un vestuario cada vez más abigarrado, desembocando en lo que se llegó a conocer como la 'ONU' rojiblanca, una amalgama de nacionalidades, idiomas y formas de entender el fútbol tan distintas, que apenas convergieron nunca.

El año pasado se intentó retomar la esencia con Paco Jémez que, salvando todas las distancias posibles en cuanto a estilos y formas de trabajo, incorporó a Tito y Bueno, pretendiéndose que también llegara Gálvez al equipo. Esto no se consiguió finalmente y ni se formó un grupo de base sólida, ni el técnico llegó a la novena jornada.

Hoy, José Luis Oltra cuenta con una vieja guardia conocida. Un cuerpo de mosqueteros. Cuatro jugadores a los que ya conoce de una anterior etapa en el Recreativo de Huelva. Ellos saben con pocas palabras y con algunos gestos, qué quiere el entrenador en cada momento y amplifican actitudes al grupo. No se trata del mismo proyecto, ni de los mismos objetivos. Pero cuenta el conocimiento que tienen.

Aquel Recre fue el de la campaña 2014-15. Se pretendía el ascenso a Primera, pero conforme avanzó la temporada comenzaron a surgir los problemas extradeportivos que acabaron por amenazar a la entidad con su desaparición. Oltra dirigió 24 partidos en este proyecto en el que Hernán Menosse, Víctor Díaz y Ángel Montoro fueron piezas clave en su pizarra. También Joselu, quien venía de hacer una temporada discreta en el Córdoba, reencontrándose en el equipo de su casa y de la mano del entrenador valenciano con su mejor fútbol, el que pondría los mimbres para ser pichichi de la categoría dos años después.

José Luis Oltra se marchó del Recreativo para dirigir a un Córdoba que jugó bajo su batuta la fase de ascenso a Primera. Su vieja guardia también salió del Decano en busca de éxitos que llegaron en mayor o menor medida. Menosse se marchó a América para probar suerte en el Wanderers uruguayo, en el Once Caldas colombiano y en Rosario, antes de recibir la llamada del Granada para volver a ponerse a las órdenes de su técnico. Montoro pasó por el Almería para terminar siendo un hombre importante de Las Palmas en Primera. Díaz ayudó a conseguir la permanencia del Leganés, cimentada en su buena defensa, y Joselu pasó por Mallorca antes de eclosionar como el goleador que es hoy, en el Lugo.

Cuenta esta vieja guardia del entrenador valenciano que conocerlo no otorga ventajas en cuanto a un puesto y sí beneficia al conjunto en cuanto al tiempo de adaptación. «Es cierto que vienes conociendo los conceptos del míster y eso juega a tu favor. Pero también es verdad que estamos aquí para que todos los adquieran cuanto antes mejor y eso juega en beneficio del equipo», explica Ángel Montoro.

El valenciano señala que para alcanzar objetivos, será importante que nadie se relaje de aquí al próximo mes de junio. «En Las Palmas se tomaron decisiones precipitadas, sobre todo por parte del míster al anunciar su marcha a mitad de temporada. A partir de ahí hubo cierta relajación porque ya teníamos el objetivo cumplido y no fuimos todo los ambiciosos que tuvimos que ser», señala.

Víctor Díaz es otro de los 'primeras' que se ha convencido de lo que puede ofrecerle el proyecto del Granada. «Yo no lo llamaría un paso atrás. Es un proyecto que va a la larga. Ángel (Montoro) viene de Las Palmas y yo del Leganés, clubes de Primera. Pero, sin menospreciar a ninguno, este proyecto me parece más ilusionante que los otros. Se verá a la larga, pero espero que su decisión y la mía haya sido la acertada y el año que viene estemos en Primera división», aporta.

Sin duda no fueron dos decisiones fáciles, como tampoco lo fue de la Hernán Menosse, quien decidió volver a emprender una segunda aventura europea. «Contento de estar acá», el uruguayo dice que estos primeros partidos de la pretemporada están sirviendo para «agarrar lo que el míster pide para sacar el proyecto adelante». Asegura el central que «los conceptos son los mismos» que en su anterior etapa, salvando que «estamos en otra institución y con otras aspiraciones, pero creo que estamos en el buen camino», advierte.

Afirma Joselu que sí, «este es el mismo Oltra que conocí en el Recreativo de Huelva, con los mismos matices y casi las mismas palabras. Es un entrenador que lleva al grupo fenomenal», asume, indicando que «hoy en objetivo no es el mismo que teníamos en el Recreativo, pero la profesionalidad y la naturalidad sí», abunda el delantero.

Ángel Montoro, que ha llegado al Granada con la condición de convertirse en el cerebro del equipo, aterriza los pies en el suelo, asegurando que primero «hay que ser cautos» porque esta será «una categoría muy complicada» donde «cualquier rival te puede ganar. Hay que ir poquito a poquito, seguro que saldrán las cosas». A su entrenador, lo describe como un tipo de carácter «cuando tiene que serlo y que también es muy ambicioso», alude.

Para Díaz «es un tío serio, que tiene para cada momento una cosa. Cuando hay que estar serio, está serio y cuando tiene que estar de broma, lo hace. Pero sin confundirnos. Creo que es uno del los mejores profesionales que he encontrado en mi carrera», reconoce.

El sevillano sabe lo que el técnico quiere de él. En el Recre se desempeñó en más de una posición a las órdenes de Oltra y aquí lo ha vuelto a hacer. «Sé lo que quiere el míster, nos falta mucho, pero durante estos días vamos a coger confianza, conocernos bien los compañeros y coger sus conceptos», extiende.

«Sabe hacer que el jugador se sienta cómodo porque le da libertad y lo hace con cercanía, pero a la vez sabe ser exigente dentro del campo para conseguir que demos siempre lo mejor de nosotros», dice Joselu, quien afirma que su técnico «es el tipo de entrenador del que el día de mañana me gustaría coger su forma de ser», confiesa.

Cercanía y profesionalidad, «que es serio y transparente» son aspectos muy importantes también para Hernán Menosse, quien pondera el hecho de que «cuando uno tiene buen rollo día a día tanto en el vestuario como fuera del club, eso lo lleva a conseguir buenos resultados en el corto plazo» porque «no es lo mismo si cada jugador va por su lado, que si lo hacemos todos a una». Ojalá que lo sigamos manteniendo, que sea así durante todo el año y consigamos el objetivo juntos», dice el central de la vieja guardia.

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