Cordero, su fiel mano derecha, y la tensión con Manuel Vizcaíno

R. L.GRANADA

Quique Pina se sigue rodeando de un grupo fiel de colaboradores. Como mano derecha continúa Juan Carlos Cordero, su sempiterno director deportivo. «Hemos coincidido en todos los proyectos. Nos ha ido bien y tenemos una gran relación. Vemos el fútbol de una manera semejante. Él lleva el día a día fenomenal. Cuando todo esto sucede y encima hay una amistad, no vas a cambiar. Pienso que él es uno de los grandes responsables de mis éxitos. Al final lo que hacemos es aconsejarnos. Unas veces yo no caigo en cosas en las que él sí repara, y al contrario. Es un binomio dentro del fútbol. Los hechos nos dan la razón», explica.

Pina renovó recientemente a Cordero hasta 2021, pero la gestión no ha contado con el beneplácito de Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz, con el que se lleva fatal. «En la etapa del Granada, yo no podía estar allí. Tuve la confianza en él para que llevara el club. Pero cuando se vendió el Granada quise que reconociera mi parte, que era la mitad, y administrar mancomunadamente el Cádiz. Me confié. Le había dado todo el poder, reconocía que el 50% era mío pero no me dio la administración mancomunada. Hicimos un pacto para que yo llevara la parte deportiva pero en la sociedad tendré que buscar otra vía. Ser presidente no es mi prioridad pero me he llevado un chasco a nivel humano», advierte, creyendo que lo solucionará pronto.

Cordero, mientras tanto, trabaja en el mercado de invierno, subrayando que está «muy feliz y realizado» en su nueva etapa como director deportivo de los amarillos. Ahora se encuentra con el trajín del mercado, en el que buscan a un pivote y un delantero con los apenas 120.000 euros que tienen en el control financiero. Como fiel colaborador en la gerencia deportiva, otro 'ex del Granada, David Navarro.

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