Granada CF

Un año del comienzo del declive

Jémez durante un entrenamiento. / PASCU MÉNDEZ

Tal día como hoy, Paco Jémez fue despedido, en el inicio de la destrucción del primer proyecto Jiang

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Se cumple un año de una de las situaciones más surrealistas que ha dejado la historia del Granada, coincidente con el inicio del declive del primer proyecto de John Jiang. Habían pasado dos días de una dolorosa derrota del equipo en Vitoria ante el Alavés. Paco Jémez, en una línea de continuidad con otras ruedas de prensa previas, deslizó que no descartaba que le destituyeran en vista de la situación pese a cumplirse sólo seis jornadas de Liga. El cese llegó dos días después, confirmado desde primera hora de la mañana de un miércoles. Sin embargo, Jémez trabajó ese día como si no hubiera pasado nada. Dirigió un último entrenamiento e incluso participó en una barbacoa posterior en la propia ciudad deportiva, ya prevista con el dinero recaudado de las multas. Curiosa forma de celebrar un 'funeral' deportivo.

La caída del canario, aunque cordobés de crianza, fue el primer derrumbe de un ejercicio en el que el club apenas levantó cabeza. Un año después de aquello, no queda ninguno de los que tenían responsabilidad de gestión en aquel momento. Tan solo permanecen dos miembros de la cúpula, los dos vicepresidentes: el allegado al dueño, Kangning Wang, y el que mejor representaba el lado local, Ignacio Cuerva, ahora consejero.

Tras Jémez llegó Lucas Alcaraz, que tampoco terminó la temporada, barrido tras una derrota en casa ante el Valencia. En la actualidad es seleccionador de Argelia, cargo que cogió al poco de su marcha. Un combinado que no ha logrado que remonte el vuelo en la carrera por el Mundial, fulminado en un doble encuentro ante Zambia. Pese a ello, el presidente de la federación argelina le ratificó en el cargo, pues el objetivo real estaba en llegar a la Copa de África del año que viene y hacer un buen papel en ella. Sin embargo, ahora marca en el horizonte de las próximas fechas FIFA la necesidad de una mejoría para evitar que acabe su ciclo.

Entre Jémez y Alcaraz, apareció provisionalmente Lluis Planagumá, con el que la entidad rompió a las puertas de este verano también, supuestamente por sus altos emolumentos pero, sobre todo, por estar marcado por el sello de Media Base Sports, la agencia de representación que intermedió en la compra del club por parte de Jiang, dirigida por Pere Guardiola. Cualquier recuerdo de la misma, pese a ser accionista de la misma, quiso que fuera carbonizado en suelo nazarí. Cayeron todos. Planagumá hoy comanda el UCAM Murcia, en el grupo IV de Segunda B, como el filial, con el que está igualado a 13 puntos en la clasificación. El 'B' segundo y los murcianos, terceros.

Pere Guardiola, sin cargo pero siempre muy cercano al presidente, dejó de influir con el paso de los meses, pese a ser el padre de muchas de las decisiones estructurales. Su figura resplandeció hace unas semanas, cuando su relación con el Girona, que llevaba bajo su radar varios años, dio un paso adelante saliendo a escena con su entrada en la propiedad, respaldado por el Manchester City, equipo en el que entrena su hermano Pep. En la ciudad catalana no le importó poner cara, voz y respaldo directo, algo que parecía incompatible en Granada. Allí se ha volcado de veras.

Él eligió para la casa rojiblanca al director deportivo y al director general. Javier Torralbo 'Piru' cerró su gris etapa tras el mercado de invierno, condicionado por el ridículo final en la operación del fichaje de El Zhar, que acabó en el Leganés, que sí se salvo. Piru ya no está en el paro. Vuelve a estar vinculado a Media Base Sports en tareas de ojeador. Le ha recuperado Guardiola.

Quien sigue a la espera de tomar una decisión es Sergi Vieta, principal ejecutivo de la entidad hasta ser sucedido por Antonio Fernández Monterrubio. Vieta salió durante la escabechina preveraniega, en la que se liquidó a parte de la plantilla de administración que el Granada arrastraba, algunos desde tiempos aún de Quique Pina. Vieta tiene varias ofertas sobre la mesa y su horizonte es decidirse en un par de semanas. Unas serían de algún club; las otras, de agencias. Vieta no venía de Media Base Sports, sino de la matriz Mediapro, el grupo audiovisual. Mantiene una excedencia respecto a ellos.

En similar circunstancia se encuentra Míchel Martín, responsable de comunicación hasta la llegada de Paula de la Peña, que asumió otras funciones al margen. Tras un verano con la familia y amigos en su Tenerife natal, Martín también estaría a punto de empezar nuevas aventuras profesionales. Carlos Díaz, director de marketing que llegó con Pina, dejó su sitio y regresó al baloncesto con el Covirán Granada.

Cronológicamente, tras lo de Jémez, los primeros en salir, antes del mercado de invierno, fueron el antiguo gerente deportivo, David Navarro, que tras un periodo de descanso se sumó al Cádiz de Pina y Cordero para este curso, y el jefe de prensa Javier Rufete, que cubre estas funciones en la escuadra de su tierra, el Lorca, tras su ascenso a Segunda división.

De todos estos cargos, uno que sí sigue ligado al entorno de Jiang es Tony Adams. El que fuera primero observador, luego director deportivo y más tarde entrenador, volvió a su tarea de ver fútbol y acaparar misiones del propio chino en distintos países. Ya ha rendido alguna discreta visita a Granada. Este pasado fin de semana, por ejemplo, estuvo en Holanda, viendo a futbolistas, formando parte del organigrama de DDMC como vicepresidente, la empresa de gestión futbolística de Jiang, que ya se ha ramificado en Italia con el Parma (donde colocó al exfutbolista Hernán Crespo de emisario) y que pretende hacer crecer en el entorno europeo, sumando recientemente a Antonio Cordón, exdirector deportivo del Mónaco, ahora hombre fuerte de la organización en este continente.

Jémez, por último, sigue en México, al cargo del Cruz Azul, donde ha mejorado los resultados en el torneo actual, aunque sin las expectativas fijadas. Allí donde se llevó a Édgar Méndez, exnazarí, y donde ha salido en muchas fotos últimamente por su colaboración solidaria tras los estragos del terremoto sufrido en aquellas tierras. Ha tenido más de un encontronazo con la prensa local, algo que parece genuino, aunque no con el alejamiento que mostró en el Granada y que le costó el cargo. Tras ello, la ruina general.

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