Granada CF

Dos asedios seguidos que terminan en derrota

Joselu se lamenta tras no llegara a un buen centro ante el Nástic/Ramón L. Pérez
Joselu se lamenta tras no llegara a un buen centro ante el Nástic / Ramón L. Pérez

El Granada sumó ante el Lugo y el Nástic ocasiones suficientes para haber logrado la victorias, pero salda ambas jornadas sin puntos y muy lejos del Rayo

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Perder dos partidos consecutivos supone alejarte en exceso del objetivo, máxime en una fase de la temporada en los que los opositores al ascenso empiezan a tener el paso firme que se exige para llegar al tramo final en las mejores condiciones. Rivales como el Rayo Vallecano, catapultado hacia el ascenso directo, el Sporting de Gijón o el Zaragoza, estos metidos en la pelea por el ‘play off’, han acelerado el paso. Otros, como el Huesca –que sigue líder pese a todo– o el Oviedo han perdido vigor. El Granada anda en un terreno un poco incierto, ya que logró cuatro victorias consecutivas que parecían alejar los fantasmas pero ha encadenado dos derrotas seguidas que le hacen perder enteros.

Oltra aseguró en la rueda de prensa posterior al partido frente al Nástic que le molesta más perder cuando el equipo no ha estado bien:«Siempre duele más una derrota en la que el equipo no está bien. Cuando no compite en arreglo a su potencial y no es protagonista. Pero cuando el equipo domina, controla o genera como ha sido el caso...», explicó el sábado por la tarde.

Los números demuestran que, aunque fuera solo por insistencia, el Granada mereció sumar los tres puntos. Hasta 22 disparos efectuó el equipo rojiblanco, once de ellos entre los tres palos. No cuenta el que precisamente se estrelló en el palo, el penalti de Machís, la más clara oportunidad de haber, al menos, logrado rescatar un punto de Los Cármenes. Aparte del fallo de Machís, hubo muchas otras acciones que en un alto porcentaje habrían acabado en la red y, sin embargo, no fue así.

Por ejemplo el tiro cruzado de Agra en la segunda parte que Dimitriesvki desvió con la punta de los dedos. Esa acción llegó precedida de otro buen lanzamiento del portugués desde la frontal muy ajustado al palo que el portero macedonio del Nástic también desvió. Hubo muchos lanzamientos de media distancia. Machís y Kunde fueron de los que más lo intentaron por esta vía. Otra clara opción la registró Chico Flores, que se encontró un balón enviado por Víctor Díaz tras un lanzamiento de córner en una especie de centro-chut que el gaditano recogió en el punto de penalti. De nuevo ‘Dimi’ apareció.

Y no siempre las acciones que quedan registradas en las estadísticas como tal en forma de disparos a puerta son las mejores, pues hay algunas que no se concretan y son de evidente claridad. Ante el Nástic el Granada tuvo dos de este estilo, una en la primera parte y otra en la segunda. Balones que cruzaron el área pequeña sin que en el primer caso Peña y en el segundo Ramos y Joselu llegaran para conectar con la pelota.

El Nástic solo necesitó un tiro a puerta, el de Omar Perdomo, para llevarse los tres puntos. Aunque antes Manu Barreiro había mandado un cabezazo al palo.

Una más

El pecado de la falta de puntería era un mal que acompañaba al Granada en muchos de sus desplazamientos, pero no había aparecido tanto en Los Cármenes. Sí ocurrió en la única derrota registrada hasta el pasado sábado en el estadio del Zaidín, ante el Sevilla Atlético. A domicilio muchos han sido los escenarios en los que se generaron ocasiones suficientes para haber logrado mejor resultado. En Cádiz, por ejemplo.

31

Disparos contabilizó el equipo de Oltra entre ambos partidos, nueve frente al Lugo (tres de ellos a puerta). La cifra se multiplicó el sábado pasado en Los Cármenes, donde realizó hasta 22 remates, once de ellos entre los tres palos. Un gol anotó en todos ellos.

O en Lugo. Allí perdió el Granada hace once días su último partido como visitante. Fue un encuentro con muchas más alternativas, nada que ver con el asedio al Nástic. Aun así, el conjunto de José Luis Oltra generó también muchas acciones de gol y de calidad para haber sumado un punto como premio menor, aunque no hubiera sido descabellado haber logrado la victoria.

Aquel día en el Anxo Carro el equipo rojiblanco realizó nueve tiros, de los cuales solo tres fueron entre los tres palos y únicamente uno de ellos acabó en gol, el de Machís.

Sumando los lanzamientos entre los dos últimos partidos, el Granada alcanza una cifra sorprendente: 31 disparos. De ellos, 14 fueron entre los tres palos. Con esas cifras lo lógico sería pensar que los tres puntos se habían quedado en poder rojiblanco, pero de estos solo uno acabó en gol, así que el casillero de las dos citas se quedó a cero.

Le toca a Oltra analizar el porqué. La falta de efectividad es la principal evidencia. No le preocupa tanto porque sabe que en la mayoría de las ocasiones un equipo que es capaz de generar tal cantidad de ocasiones no debe preocuparse, pero el número de derrotas (9) es demasiado elevado para un club que aspira a subir a Primera división por la vía directa. Los jugadores deben hacer autocrítica porque son ellos los que tienen que finalizar las jugadas. Mejorar la puntería es una asignatura pendiente desde hace mucho tiempo. Por lo pronto, estos dos últimos tropiezos le alejan en cinco puntos del segundo puesto y está a ocho del líder. Su próxima salida, además, no se puede considerar fácil, a pesar de que el Oviedo no anda en su mejor momento.

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