Granada CF

El todo o nada ante Osasuna

El todo o nada ante Osasuna
P. VILLOSLADA/GCF

El Granada perderá su puesto de promoción de ascenso si cae ante uno de sus rivales directos

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Los dos conjuntos más deprimidos de la parte alta en Segunda división se enfrentan este sábado en Los Cármenes. Tanto el Granada como Osasuna están por debajo de sus expectativas, algo que se acusa en los rojiblancos pese a ir por delante por un punto, tras el naufragio ante el Lorca. En el club esperaban una reacción con el cambio de entrenador y se toparon con un triunfo ‘in extremis’ ante el Numancia en casa y un desastre ante el que era colista cuando se midieron.

Uno de los dos contendientes dejará su estado de tristeza salvo que firmen el empate, que siempre sabrá un poco mejor al que actúa de visitante. Si los nazaríes vencen, se sostendrán con solidez en la quinta plaza. Si lo hacen los rojillos, apretarán la clasificación y se podrían meter en la zona de eliminatorias si les sonríen otros resultados.

Es una final en toda regla. Quedarán ocho encuentros después pero si los nazaríes salen de las seis primeras plazas, la papeleta se comprometería para Pedro Morilla. El técnico inició ayer el trabajo semanal junto a su plantilla. Estuvieron durante algo más de media hora viendo la selección de imágenes del último encuentro. El grupo salió a continuación al césped pero sin el entrenador, que se incorporó diez minutos más tarde, con la sesión iniciada por sus ayudantes.

El sevillano se encuentra ante su particular Rubicón. Si escapa ileso con los tres puntos ante los navarros aliviará el ambiente actual de pesimismo. Se esperan cambios de todo tipo aunque lo principal está en que consiga el compromiso y la entrega necesarios entre un plantel que da la impresión de haberse acomodado y que incurrió en desatinos impropios de profesionales de su jerarquía en tierras murcianas.

El técnico Pedro Morilla tiene una difícil papeleta ante sí, mientras espera la recuperación de Adrián Ramos y Saunier, muy en el aire a día de hoy

Morilla tiene un ojo puesto en el médico, a la espera de que le dé el alta a los futbolistas que está tratando. El Granada necesita tanto a Saunier como a Adrián Ramos. El francés evoluciona de unas molestias musculares que al parecer ya le afectaron en la víspera del partido ante el Numancia, el primero del nuevo míster. Esto terminó de inclinarle hacia la pareja Germán-Chico Flores. El segundo está cuestionado en el entorno tras su últimas pifias. Si Saunier no se restablece, que en principio debería, parece complicado que Chico salga, aunque quedaría la cuarta –y remota– opción de Menosse. En cuanto a la delantera, parece que la evolución de Ramos es notoria, pero sólo sus propias sensaciones podrán determinar si es suficiente como para vestirse de corto. «Mejorando», fue su respuesta ayer, dejándolo en el aire. Estuvo ejercitándose al margen con Saunier, tocando balón y haciendo series de carrera. El galo sí participó en el rondo inicial junto a los demás, por lo que no sería extraño que se incorporara a la dinámica general entre hoy y mañana.

Hay otras sustituciones que sí parecen más factibles, salvo que Morilla se encabezone en seguir con algunas de sus apuestas. Parecería muy extraño que Víctor Díaz no regresara al lateral derecho por Quini. Está haciendo una fenomenal temporada, con cinco asistencias, y sólo se cayó de la lista por acumulación de amarillas. Su suplencia en Lorca dejó anonadado a más de uno. También extrañó la de Salvador Agra en favor de Pedro Sánchez. Es cierto que el alicantino tiene un buen disparo, se maneja en los saques del balón parado e incluso marcó en el último choque, pero el portugués proporciona una velocidad en banda que asoma como esencial mientras dure el castigo de Machís.

Sería extraño que Agra, Víctor Díaz y Peña no volvieran a la titularidad tras el fiasco en Lorca

El conflicto queda más abierto en la banda izquierda y la mediapunta. Sergio Peña ya se encuentra a pleno rendimiento y no existe la excusa de que hubiera viajado con su selección. Si sigue fuera del ‘once’ ya será por claros motivos técnicos. Pelea el puesto con Espinosa, que no anduvo nada mal el domingo pese a la derrota por 3-2. También con Puertas, que ocupó la zurda. Parece que esas dos posiciones las dirimen estos tres, salvo que Hjulsager varíe el paso.

Kunde, menos protagonista

En el centro del campo también puede surgir alguna cuestión, pese a que Morilla ha sostenido a Montoro y Kunde en sus dos exámenes. El camerunés parece haber perdido la condición de intocable que atesoraba con Oltra. Ha sido sustituido en los dos últimos encuentros. Resultó inusual ante el Numancia, pues salió con el 0-0 todavía en el marcador para que ingresara Baena. El míster habló de «cansancio», un argumento en el que insistió en Lorca en rueda de prensa tras retirarle en el minuto 64, aunque abundó sobre todo en la necesidad de una mejor circulación con Peña. Para cuestionar cualquier agotamiento, ayer no se retiró del entreno cuando lo abandonaron los titulares, como suele ocurrir en la primera jornada de trabajo. Siguió con los suplentes y no convocados e incluso extendió el trabajo en la parte final, cuando se quedaron disparando a puerta él, Hjulsager, Peña y Rey Manaj con el portero del filial Lejárraga.

La escuadra se fracturó sin Kunde en Lorca, por lo que parece complicado que desaparezca de la alineación. Quizás puede barajarse que pase al enganche y que ingrese un pivote, bien Baena o Alberto Martín. Esto abriría otro melón en cualquier caso. Por otra parte, el colegiado ante Osasuna será el cántabro López Toca. El juez de una final.

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