Los jugadores del Granada uno a uno

El aguerrido gladiador inglés de acento malagueño

El aguerrido gladiador inglés de acento malagueño

Charlie Dean, defensa

NACHO SANTANA

Agresividad, empeño y fuerza. Tres factores vitales en la labor de todo central que se precie, tres factores que marcan la carrera de Charlie Dean, que busca hacerse hueco en el once de Oltra.

Ya desde pequeño el jugador nacido en Luton y malagueño de adopción destacó entre sus compañeros cuando de fútbol se trataba. Sus características físicas siempre fueron las idóneas para un central, si bien nunca ha parecido excesivamente fuerte pese a resultar ser fiable a la hora de ir al choque con cualquier jugador.

Pronto fue promocionado dentro de las categorías inferiores del Atlético Benamiel, donde despuntó hasta el punto de llamar la atención del Málaga, si bien nunca llegó a producirse una oferta formal por parte de los blanquiazules. Ya por aquel entonces, el angloespañol mostraba uno de sus rasgos característicos a día de hoy: el hambre de ganar en cada partido.

Hablar de Charlie Dean supone también hablar de un jugador competente, con liderazgo y que respeta al fútbol por encima de todas las cosas. Tal es su fijación que llegó a regañar a sus compañeros de equipo en categorías inferiores por no tomarse en serio el calentamiento antes de enfrentarse a uno de los equipos peor posicionados en la tabla, llegando al extremo a zarandear a uno de ellos.

Este respeto fue el que ayudó al central a llegar a profesional, iniciando su carrera en el Grimsby Town tras rechazar al Nottingham Forest, pues buscaba más minutos de los que podían ofrecerle. Finalmente llegó a España, donde debutó en Primera con el Elche, protagonizando una nueva anécdota marca de la casa. En aquel partido nadie dio instrucciones al defensor de marcar a Sergio García, principal peligro del rival, pero quiso pegarse a él y fue el artífice de que el delantero no fuese capaz de anotar en ese encuentro.

Condiciones físicas

El central es un jugador rápido, capaz de llegar al cruce en balones divididos antes que el delantero rival. Además, su altura le facilita el desempeño aéreo, aunque no pasa factura a la hora de jugar con los pies, pues es capaz de sacar el balón sin limitarse al despeje. Otro de sus puntos a destacar es la fuerza que le caracteriza, tan eficaz como inesperada, ya que no parece ser de ese perfil de jugadores que destacan por su corpulencia. Por último, su gran colocación le ayuda a estar siempre cerca del peligro rival, haciendo que tenga que recorrer distancias menores para abortarlo.

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